¿Por qué se dice «provecho»?
Decir “provecho” al levantarse de la mesa (o incluso al llegar cuando otros ya están comiendo) es una costumbre común en muchos países hispanohablantes, especialmente en México y Centroamérica.
La frase completa sería “buen provecho”, aunque se acorta coloquialmente o en el peor de los casos el diminutivo «provechito».

¿Qué significa?
“Provecho” viene del latín proficere, que significa aprovechar o sacar beneficio de algo. Cuando alguien dice “buen provecho”, desea que la comida “te aproveche” o te siente bien, como una cortesía.
¿Por qué se dice al levantarse?
Cuando alguien se para de la mesa mientras otros siguen comiendo, decir “provecho” cumple una función educada y de cortesía, similar a excusarse. Es una forma de:
- No interrumpir groseramente,
- Reconocer que otros siguen comiendo,
- Desear que continúen disfrutando de su comida.
¿De dónde viene esta costumbre?
No hay un origen único documentado, pero su uso es una mezcla de influencias:
- Tradición española y francesa: En francés, se dice “bon appétit”, y en España, “buen provecho” también se usa.
- Etiqueta colonial adaptada en América Latina: En México, se volvió una costumbre tan arraigada que incluso desconocidos en restaurantes pueden decir “provecho” al pasar junto a una mesa.
¿Es incorrecto decirlo al irse?
No es incorrecto, pero en algunos países se considera más común decirlo al iniciar la comida, mientras que en otros (como México), se usa tanto al empezar como al retirarse. Es parte de los modales regionales.
Decir “provechito” no es naco, pero todo depende del contexto, tono y lugar donde se use.
En muchos países (como México), decir “provechito” es una costumbre muy común y vista como una forma amable y educada de desearle buen apetito a alguien, especialmente al pasar por una mesa donde hay personas comiendo.
Sin embargo, la forma diminutiva (“provechito”) puede percibirse como más informal o coloquial, y a veces quienes buscan sonar más elegantes prefieren decir “buen provecho«.
Algunas personas —sobre todo en ambientes muy formales o esnobs— consideran que decir “provechito” no es correcto según normas de etiqueta estricta (como las europeas o las que marca el protocolo diplomático).
Según estas reglas, no se debería decir nada mientras alguien come, ya que comer no es un acto que necesite ser comentado, solo disfrutado.
Si estás en un restaurante en México, en una casa, en la oficina o incluso con desconocidos, decir “provechito” suele ser visto como un gesto educado y cálido.
No es naco. Es cultural, informal, amigable y, en muchos contextos, completamente aceptado. Solo sería mejor evitarlo si estás en un evento ultra formal o con personas muy estrictas en protocolo.




