Fuimos testigos de una pasarela que hace de lo cotidiano, una oda a la autenticidad.

Alejandra de Coss es una diseñadora mexicana que siempre que se sube a una semana de la moda nacional es porque tiene una propuesta encantadora que dar.

Para esta temporada de VOLVO FASHION WEEK MÉXICO, De Coss nos puso en pasarela 27 looks styleados con utensilios cotidianos que son el objeto de deseo de la firma, fue una propuesta que iba de lo cotidiano a lo poético, la inspiración partió de los años 20: cucharas, llaves y peines se transformaron en joyas y estructuras. Las prendas, modulares y mutables, hablaron de un vestir diferente por diferente, le inyectamos la palabra cool: faldas que son tops, blazers que se parten en dos—, demostrando que la funcionalidad también puede ser un gesto de estilo.

Y es que sabíamos que Alejandra de Coss iba a ser de los talentos que traían una propuesta fuerte bajo la manga. Su ADN es artístico, siempre hace enaltecer lo cotidiano con referencias que dieron como resultado telas porosas finamente intervenidas para mostrarnos la sutileza de los detalles y encontrarnos caras felices en la espalda de algunas propuestas.

La paleta de colores fue de negros a blancos, rojos, azules, beige, tonalidades y estructuras funcionales. La necesidad de darle comodidad a las mujeres se mostró en las estructuras masculinas adaptadas a una propuesta totalmente femenina. El desfilar de sastrería y propuestas estuvo confeccionado por telas como son: gasa de tul, organza, algodón y lana, entre ellos hubo tejido corrugado.

Los detalles son los que hablan y desde el peinado hasta las pies con calzado de Frank Zapata, era la atmosfera que nos daba un solo significado: El arte de Alejandra de Coss.

Runway: @alejandradecoss / @fashionweekmx
Fotógrafa: @soffffiiia

Tendencias