Su directora creativa Rossana Díaz del Castillo nos demostró a través de esta colección que las prendas pueden transformarse sin perder su esencia.

Las prendas no envejecen, se transforman.

Maison Manila exploró algunos de sus diseños más emblemáticos y amados por los clientes y nos puso en pasarela 37 looks, los cuales fueron reinterpretados con materiales nobles, telas suaves como el terciopelo y colores que partían del negro al blanco y del rojo y lila, a un verde vibrante. Fue una propuesta de prendas confort y versátiles que iban de lo formal a lo casual, diseñadas para cualquier figura.

El calzado estuvo a cargo de Quirelli, vimos sneakers, sandalias planas, mocasines y botines que se complementaban con cada look, la combinación perfecta de innovación, estilo clásico y vanguardista.

Los diseños que destacaron en la pasarela fueron: un vestido midi color verde vibrante que hacia sintonía con la música energética del lugar, styleado con unos guantes negros y botines, un set de chaqueta y shorts color lila, un vestido velvet combinado con medias cortas y mocasines, un set verde combinado con sneakers y un vestido rojo con una falda sobre este y haciendo match con sandalias. Todos los modelos llevaban un peinado y maquillaje natural que se unía a la filosofía de la marca: «menos es más».

Para Maison Manila, la innovación no se trata de seguir tendencias, sino en crear piezas que resistan al paso del tiempo, del uso y de la moda.

Fotos: Maison Manila/fashionweekmx

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