Usualmente el hielo se usa para refrescarnos en el verano, ahora lo puedes incluir en tu rutina de skincare durante todo el año, ya que aplicar hielo en el rostro ayuda a hidratar, tonificar y revitalizar la piel al instante, convirtiéndose en una técnica de belleza sencilla y asequible. A continuación te contamos como funciona.

Beneficios de aplicar hielo en la cara
No es ningún truco, el hielo facial o también conocido como face icing ofrece potencialmente varios beneficios:
Reduce la inflamación y las ojeras
¿Despiertas con bolsas bajo los ojos? El hielo será tu mejor aliado. Aplicarlo en las áreas inflamadas ayuda a eliminar exceso de líquidos que causa la hinchazón facial, especialmente en los ojos.
Alivia el acné y calma el enrojecimiento
El hielo ayuda a aliviar el doloroso acné, haciéndolo menos visible y calma el enrojecimiento. Recuerda que el hielo no sustituye a los tratamientos para el acné; es un complemento.
Ilumina tu cutis
El frío del hielo activa la circulación sanguínea que a su vez aporta nutrientes y oxígeno, creando así un brillo natural y saludable a la piel.
Cierra los poros
La temperatura fría del hielo produce un estiramiento temporal de la piel, lo que puede hacer que cierre los poros y sean menos visibles.
Consejos para aplicar hielo en la cara de forma segura
Ahora te daremos algunos consejos de como aplicar hielo facial de forma segura y eficaz.
Comienza con el rostro limpio y fresco: Antes de aplicar algo frío asegúrate de lavar tu cara. Usa un limpiador facial suave para no resecar tu piel.
Elige la herramienta adecuada: Además de los cubitos de hielo (envueltos en un paño suave) tienes varias opciones: rodillos faciales, globos de hielo crio facial,o simplemente puedes usar un par de cucharas frías. Introduce la herramienta elegida en el congelador durante unos minutos para que enfrié y estará lista para comenzar tu rutina de cuidado facial.


Masajea tu rostro: Con ligera presión, desliza la herramienta con movimientos circulares en las áreas más inflamadas por 30 segundos (recuerda no exceder para no irritar tu piel). Realizar esta técnica 2 o 3 veces por semana es suficiente.
Seca y aplica tu hidratante: Con una toalla suave seca tu cara y aplica tu hidratante favorito para sellar los beneficios del hielo.
Tip extra: No solo uses agua para hacer cubitos de hielo, puedes personalizarlos para tu tipo de piel. Te compartimos unas ideas para probar:
Hielos de agua de rosas: El agua de rosas ayuda a calmar e hidratar tu piel, dándole un brillo juvenil.
Hielos de té verde o manzanilla: Ambos cuentan con propiedades antioxidantes e antiinflamatorias que ayudan a reducir el enrojecimiento y a suavizar la piel
Hielos de aloe vera: Si tienes piel sensible, prueba congelar jugo de aloe vera en moldes para hielo. Proporciona una hidratación suave sin irritar la piel.
El hielo facial te brindará impresionantes resultados, como una piel más suave y radiante. Esta técnica funciona mejor como un complemento más de tu rutina integral del cuidado de la piel.
Fotos: Pinterest.




