
La Cumbres Borrascosas que nos dio Emerald Fennell con el vestuario de Jaqueline Durran sobresale por su paleta de colores vibrante y el exceso estético, principalmente del guardarropa de Catherine Earnshaw, que no es históricamente correcto, sino una inspiración de la época gregoriana, con detalles victorianos -como el vestido de novia blanco, que no se puso de moda hasta que la reina victoria hizo uso de un vestido blanco en su boda en 1840- y la moda de Hollywood de los años 50, dándonos prendas deslumbrantes visualmente, que suman a la construcción del personaje de Catherine, reflejando los deseos, condiciones y las restricciones a la que se le sometió en el desarrollo de la trama.

Dúrate la historia podemos ver como el personaje de Cathy tambalea entre su naturaleza salvaje y desenfrenada y el deber de cumplir las normas, por ello, utiliza elementos gregorianos que señalaban el recato al que se sometía, victorianos como reflejo de la clase social y sinónimo de elegancia y el vestido de los años 50, que fungió como un catalizador de fantasías en los personajes de Hollywood, que Cathy utiliza para escapar de su vida rutinaria y ordinaria, agregando la emoción y el drama que le falta a su realidad a través del guardarropa.


En la película, el rojo y el blanco son los colores que retratan el conflicto interno de Cathy, por ello, a pesar de intentar demostrar pureza y recato con vestidos blancos, le es imposible ceñirse a las reglas y adopta detalles en rojo. Incluso cuando el vestuario es complemente blanco, recurre al lujo salvaje con detalles maximalistas en los escotes, el cabello y la joyería. Mostrando a una Catherine que no cede por completo y necesita un escape de la situación, aunque a la vez nos recuerda en sus accesorios que no tiene más opciones pues las trenzas largas con listón o las gargantillas de gran tamaño que lleva, hacen alusión a su estado de encarcelamiento.


Los colores oscuros aparecen muy poco en la trama, y funcionan para dejarnos saber que la situación la sobrepasa y se recalca su ánimo de tristeza, alejándose de su dualidad, pero son momentos breves, también recordándonos que Catherine no se doblega por mucho tiempo.

La película ha desatado una oleada de criticas tanto positivas como negativas, y sin importar cual sea la opinión, lo cierto es que el vestuario como elemento narrativo cobra una gran importancia en esta adaptación y se sustenta de una gran manera con el juego de épocas, inspiraciones, colores y demás elementos sartoriales.






