Mucho antes de que la moda española encontrara una conversación internacional constante, Custo Barcelona ya había entendido cómo construir un lenguaje visual imposible de ignorar.

Fundada a principios de los años 80 por los hermanos Custo Dalmau y David Dalmau, la marca nació tras un viaje alrededor del mundo que transformó por completo su visión creativa. Fue en California donde descubrieron una estética entonces prácticamente inexistente en España: camisetas gráficas, color saturado, psicodelia surf y una forma de vestir mucho más libre. Esa influencia terminaría convirtiéndose en la semilla de una de las firmas más reconocibles del diseño español.

Lo que comenzó como una propuesta centrada en playeras estampadas evolucionó rápidamente hacia un universo completo de prêt-à-porter, donde los estampados, la saturación cromática y la gráfica experimental se volvieron ADN de marca. Más que ropa, Custo creó una estética propia: una mezcla entre arte pop, futurismo, sensualidad y maximalismo que redefinió cómo podía verse una firma española en el circuito internacional.

El gran punto de inflexión llegó en 1997, cuando la marca debutó en New York Fashion Week, consolidando una relación con el mercado estadounidense que terminaría por catapultarla a nivel global. Desde entonces, la firma se convirtió en una presencia habitual en la semana de la moda neoyorquina y en una favorita de stylists de cultura pop, apareciendo en series como Sex and the City y Friends y en celebridades que encontraron en sus piezas una alternativa al minimalismo dominante de la época.

Décadas después, Custo Barcelona sigue funcionando bajo la misma premisa: hacer de la ropa una declaración visual.
Su propuesta actual mantiene intacto ese ADN gráfico, aunque reinterpretado desde una visión más técnica, arquitectónica y contemporánea.

En su presentación para la 37ª edición de la 080 Barcelona Fashion, la firma reafirmó esa visión con una colección que explora la luz como símbolo de energía e identidad creativa, llevando su característico lenguaje visual a una nueva etapa más estructurada y conceptual.

Custo Barcelona presentó para esta edición su nueva colección bajo el título THIS IS ME, una propuesta que reivindica la luz como símbolo de energía, identidad y fuerza creativa.

Los looks para el desfile, fiel al ADN de la casa, exploran la sensualidad arquitectónica, los contrastes cromáticos y las texturas experimentales, consolidando una estética que fusiona vanguardia, artesanía y actitud.

Hablar de Custo Barcelona es hablar de una de las pocas marcas españolas que logró construir un universo reconocible instantáneamente —uno donde el exceso no es error, sino firma. Antes de que el maximalismo volviera a ser tendencia,
Custo ya lo había convertido en marca registrada.

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