La nueva boutique de Polanco, ubicada dentro de El Palacio de Hierro, representa la quinta ubicación de SUAREZ en México y se suma a los puntos de venta de Perisur, Mitikah, Satélite y León.

Cuando se habla de joyería de lujo en España, pocos nombres tienen el peso y la trayectoria de Suarez. Lo que comenzó como un pequeño taller familiar en Bilbao terminó convirtiéndose en una de las casas joyeras más importantes de Europa, reconocida por sus diamantes, perlas y piezas de alta joyería que han conquistado a la realeza, celebridades y coleccionistas.

La historia de Suarez comenzó en 1943, cuando Emiliano Suarez Faffián abrió una modesta tienda-taller de apenas 20 metros cuadrados en la calle Jardines de Bilbao. Su visión era innovadora para la época: reunir en un mismo espacio la creación artesanal y la venta de joyas, permitiendo controlar cada etapa del proceso.

Desde sus inicios, la firma apostó por la excelencia en la selección de piedras preciosas y por una manufactura minuciosa, valores que continúan definiendo a la casa más de ocho décadas después.

Una empresa familiar marcada por la resiliencia

El crecimiento de la marca no estuvo exento de dificultades. En 1974, Emiliano Suarez Faffián y su esposa fallecieron en un accidente automovilístico. Sus hijos, Emiliano y Benito Suarez, asumieron entonces la responsabilidad de continuar el negocio familiar y lideraron la expansión nacional de la firma durante las décadas siguientes.

Bajo su dirección, Suarez pasó de ser una joyería local a convertirse en una referencia del lujo español, abriendo boutiques en las principales ciudades del país y fortaleciendo su reputación en el mundo de la alta joyería.

El secreto detrás de su prestigio

Uno de los elementos que diferencian a Suarez es su obsesión por la calidad de las gemas. La firma desarrolló una red internacional de proveedores y especialistas para acceder a algunas de las piedras más exclusivas del mundo. Durante los años ochenta, incluso logró posicionarse como uno de los pocos joyeros con acceso directo a importantes subastas privadas de perlas en Asia.

Los diamantes blancos, las perlas y las piedras de color se convirtieron en la firma estética de la casa, que combina tradición artesanal con diseño contemporáneo.

La tercera generación y el futuro de la marca

Actualmente, la tercera generación de la familia continúa al frente del negocio. Juan Suárez, nieto del fundador, ha impulsado una nueva etapa para la firma, reforzando su presencia internacional y apostando por colecciones de alta joyería que mantienen vivo el legado familiar mientras dialogan con las nuevas generaciones de consumidores de lujo.

Más de 80 años después de aquella pequeña tienda de Bilbao, Suárez sigue demostrando que la verdadera exclusividad no depende únicamente de las piedras preciosas, sino de la historia, la artesanía y el savoir-faire que se transmiten de generación en generación.

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