El 12 de septiembre, Hotel Flavia será el escenario de un encuentro que cruza arte, vino, mezcal y gastronomía para explorar algo más difícil de embotellar: la memoria que deja un territorio.

La tierra no solo produce. También cuenta historias. En los oficios que pasan de una generación a otra, en una receta que sobrevive, en un paisaje que reconocemos de inmediato o en una bebida cuyo carácter depende del lugar donde nació. Bajo esa idea surge TERRUÑO, un encuentro que reunirá a Oaxaca y Baja California alrededor de una misma mesa para hablar de origen, identidad y cultura a través de los sentidos.

Su primera edición sucederá el 12 de septiembre de 2026 en Hotel Flavia, Oaxaca, a partir de las 18:00 horas. La propuesta combina una experiencia gastronómica, selección de vinos y mezcales, arte, música y una experiencia audiovisual que convierte al territorio en el verdadero protagonista de la noche.

DOS GEOGRAFÍAS, UNA MISMA MESA

Oaxaca y Baja California podrían parecer dos extremos difíciles de conciliar. Una representa una de las tradiciones mezcaleras y gastronómicas más profundas de México; la otra tiene una relación íntima con el vino, el Pacífico y una cocina marcada por sus productos del mar.

TERRUÑO no pretende borrar esas diferencias. Al contrario, parte de ellas para ponerlas en conversación.

Por un lado, Oaxaca llega con sus mezcales, sus productos, sus cocinas y esa cultura alrededor del comal donde cocinar también significa reunirse. Por el otro, Baja California aporta sus vinos, ostras, productos del mar y una gastronomía que mira directamente hacia el paisaje del Pacífico.

El resultado es un encuentro entre dos maneras de entender la tierra y convertirla en cultura.

LA COPA TAMBIÉN CUENTA UNA HISTORIA

El vino y el mezcal ocupan un lugar central en la experiencia. La selección reúne etiquetas de Oaxaca y Baja California para mostrar cómo un mismo país puede producir bebidas con personalidades completamente distintas a partir de su geografía, sus materias primas y los conocimientos de quienes las transforman.

La copa funciona como una especie de mapa, cada bebida habla de un lugar, un proceso y una tradición, las ideas más interesantes de TERRUÑO son: entender el vino y el mezcal no solo como productos, sino como expresiones líquidas de una cultura.

DE LA RECEPCIÓN A LA GRAN MESA

La experiencia comienza a las 18:00 horas con una recepción en la que los dos territorios aparecen desde el primer momento.

Habrá ostras de Baja California, productos representativos de Oaxaca, cóctel de bienvenida, mezcal, vinos y una selección de bebidas pensadas especialmente para la celebración. A esto se suma una experiencia audiovisual inspirada en los paisajes de Oaxaca y Baja California.

A partir de las 20:00 horas, la noche cambia de ritmo alrededor de una Gran Mesa Compartida.

La cena se servirá en formato family style, con una propuesta gastronómica que cruza referencias de Oaxaca y Baja California, acompañada por una estación de comal y salsas. La experiencia de coctelería estará a cargo de Tigre Silencioso y Flavia.

No se trata únicamente de sentarse a comer: la mesa funciona como el punto donde todas las disciplinas del encuentro terminan por encontrarse.

EL TERRITORIO TAMBIÉN SE MIRA

TERRUÑO suma una dimensión artística con una exposición colectiva presentada por Colección Central, referente del arte oaxaqueño, junto con Tony Petate.

La muestra reúne a diez artistas de distintas generaciones y prácticas: Tony Petate, Guillermo Olguín, Raúl Herrera, María Rosa Astorga, Demián Flores, Francisco Limón, Alejandro Echeverría, Antonio Turok, Michel Matus y Ari Vásquez.

La pregunta que plantea esta exposición cambia ligeramente el eje del encuentro: además de preguntarnos qué produce la tierra para nosotros, ¿qué produce la tierra en nosotros?

Porque el territorio no termina en el paisaje. También está en la memoria, en los oficios, en las formas de mirar y en la identidad de quienes lo habitan.

Las obras reunidas exploran precisamente esa relación entre pertenencia, territorio y memoria, ampliando la conversación de Terruño hacia el arte.

CUANDO EL TERRITORIO SUENA

La música será otro de los puentes entre ambas geografías.

Costa Mía Orquesta e invitados llevarán la noche del norte al sur con ocho músicos en vivo y un repertorio que recorre chilenas, sones, cumbias, pasodobles y acordeón norteño, además de danza y otros lenguajes de la música popular mexicana.

La propuesta parte de una idea sencilla: si cada territorio tiene una manera particular de hablar, también tiene una manera de sonar.

PESCADO A LA SAL: EL PAISAJE COMO PARTE DE LA EXPERIENCIA

La dimensión audiovisual de TERRUÑO estará inspirada en los paisajes de Baja California. Las imágenes exploran colores, texturas, horizontes y formas de habitar el territorio para integrarlos a la experiencia de la noche. El paisaje deja de funcionar como simple escenario y se convierte en una capa más de la narrativa.

Así, Terruño construye su propia lectura del territorio desde distintos lenguajes: lo que se come, lo que se bebe, lo que se escucha y lo que se observa.

UNA NOCHE PARA ENTENDER EL TERRITORIO DE OTRA MANERA

TERRUÑO propone algo más interesante que una celebración gastronómica. Su primera edición utiliza Oaxaca y Baja California como punto de partida para hablar de identidad mexicana desde sus diferencias, sus intercambios y aquello que permanece cuando una tradición pasa de unas manos a otras.

Arte, vino, mezcal, gastronomía y música terminan alrededor de la misma mesa para recordar que el territorio no es solamente un lugar en el mapa.

También es lo que heredamos, lo que transformamos y lo que dejamos en los demás.

TERRUÑO: INFORMACIÓN DEL EVENTO

Fecha: 12 de septiembre de 2026
Horario: a partir de las 18:00 h
Lugar: Hotel Flavia, Oaxaca
Dirección: De la Cruz 7, Agencia Municipal de San Felipe del Agua, 68020 San Felipe del Agua, Oaxaca
Cupo: limitado

Preventa: $1,500 MXN
Día del evento: $1,800 MXN

El boleto incluye la experiencia TERRUÑO completa a partir de las 18:00 h.

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