La tendencia actual apunta a la utilización de la IA (Inteligencia Artificial) en muchas áreas de nuestra vida, poco a poco se está convirtiendo en una herramienta fundamental y no hay un campo que no se haya visto empapado por su funcionar. El arte se ha sumado a ello y tuvimos la oportunidad de platicar con Lera, la artista rusa que nos da un recorrido por su universo inquietante e incómodo, generado a partir de la utilización de la IA. De la misma manera, Lera nos habla de los prejuicios sobre la creación a través de estas herramientas y su postura al respecto.

«Mi trabajo tiene un lenguaje visual que es claramente mío»

¿Quién es Lera Bo?

Pienso en Lera Bo como un concepto en todo lo que hago: mis proyectos, mi vida, mis pensamientos, incluso mi forma de comportarme. Me gusta observar el mundo y fijarme en los pequeños detalles. Siento mucha curiosidad por saber cómo se ve el mundo cuando realmente le prestas atención. La obsesión es una parte importante de mi personalidad. Me obsesiono con las cosas muy fácilmente, si algo me gusta no tengo término medio. Como artista, me motiva ver una reacción a lo que hago, que la gente se identifique, crear algo que no se quede solo conmigo.

Lera, foto tomada de Instagram @lerabo

Tu trabajo surge de la emoción ¿Cómo logras plasmar algo que parece intangible?

Trato de recrearlas, puede ser muy metafórico y no tiene por qué representar el sentimiento directamente. Soy una persona muy visual, para mí no se trata de cómo visualizar algo intangible, para mí es comunicar algo que tal vez no podría explicar con palabras.

En tu obra, hay una tensión entre belleza, incomodidad. ¿Cómo abona tu nacionalidad rusa en contraposición con tu estancia en Italia a estos motivos?

Siempre me han atraído los contrastes. Me gusta cuando algo es hermoso, pero también un poco inquietante, extraño, desagradable o incluso vergonzoso. Cuando no estás completamente seguro de si te atrae o te hace sentir un poco incómodo al mirarlo.

El hecho de haber crecido en Rusia influyó en eso. Rusia es un país de enormes contrastes, algo increíblemente hermoso puede existir justo al lado de algo que, objetivamente, es bastante feo. Crecí en Riazán, rodeada de muchos paisajes y entornos cotidianos que no eran necesariamente hermosos en el sentido convencional, pero aprendí a encontrar estética en ellos.

Mudarme a Italia fue una experiencia visual completamente diferente. El contraste con Rusia fue enorme. Me encanta especialmente viajar al sur y observar todas las imperfecciones que hay allí, cosas que son hermosas, pero también un poco toscas, caóticas o sin terminar. Quizás la diferencia es que en Rusia todos estos contrastes pueden coexistir uno al lado del otro, mientras que en Italia a veces tienes que viajar un poco para encontrarlos.

Screenshot tomado del Instagram leravolgare

¿Qué intentas decir que no se haya dicho antes? ¿es una burla/rechazo o simplemente es una manera para ti de entender la religión orbitando la belleza y lo incomodo al mismo tiempo?

No creo que esté tratando de decir algo que nunca se haya dicho antes, no abordo mi trabajo con ese tipo de intención, solo expreso lo que sea que esté pasando en mi cabeza y lo traduzco en algo visual.

La religión es una parte un poco diferente de todo esto. No me crie en una familia religiosa, pero el cristianismo se convirtió en algo que me interesó, especialmente su lenguaje visual y su simbolismo. Hay tanta belleza en él, pero también sufrimiento, miedo, devoción y, a veces, algo bastante inquietante. No se trata de burla ni de rechazo, siento mucho respeto por la religión. Se trata más bien de mi propia interpretación de temas e imágenes religiosas, porque, me atrae su lado visual. No estoy tratando de criticar la religión ni de hacer algún tipo de declaración en su contra, simplemente la estoy explorando a través de mi propio lenguaje visual.

Para ti, la IA funciona como una herramienta y un medio, pero en momentos esta herramienta homogeniza y construye a partir del aprendizaje de tu lenguaje ¿Dónde termina la herramienta y dónde comienza tu autoría?

Veo a la IA como una herramienta, en cierto sentido como un equipo que dirijo. Soy el director creativo que marca el rumbo, toma las decisiones y sabe cómo debe ser el resultado final.

Si piensas en un director creativo que trabaja con un equipo, este recopila referencias del trabajo de otras personas todo el tiempo; luego interpreta esas referencias, aporta su propia visión y la comunica a través de un equipo de personas que ayudan a llevarla a cabo. Veo el trabajo con la IA de manera similar, estoy traduciendo mis propios pensamientos e ideas a través de esta herramienta y la autoría se hace visible en el resultado. Mi trabajo tiene un lenguaje visual que es claramente mío, me considero parte de quienes usan estas herramientas para crear algo genuinamente personal, distintivo e interesante. Para mí, ahí es donde entra la autoría.

«No estoy diciendo que todo lo creado con IA sea único o que sea automáticamente Arte».

¿Podríamos pensar en la IA como un nuevo lenguaje artístico?

No creo que la IA en sí misma sea un nuevo lenguaje artístico, no todo lo que se crea con IA es arte. Para mí, la IA es una herramienta que puede abrir nuevas posibilidades para la dirección artística y brindarnos nuevas formas de crear y comunicar ideas, pero el lenguaje en sí mismo sigue proviniendo de la persona que lo utiliza. Dos personas pueden usar exactamente las mismas herramientas de IA y crear cosas completamente diferentes o muy genéricas. No llamaría a la IA «el lenguaje». Diría que es una nueva herramienta que nos permite construir nuestros propios lenguajes de formas que antes no eran posibles.

«Para mí, la forma en que ya vemos el mundo influye en lo que creamos con la IA»

Screenshot tomado del Instagram leravolgare




¿Crees que el arte con inteligencia artificial está cambiando nuestra manera de mirar?

No creo que el arte generado por IA cambie necesariamente la forma en que vemos el mundo. Para mí, es casi al revés: la forma en que ya vemos el mundo influye en lo que creamos con la IA.

La IA nos brinda nuevas formas de interpretar nuestra percepción, nuestros pensamientos y nuestras experiencias, y de convertirlos en obras visuales. Pero no creo que la herramienta en sí misma cambie la forma en que vemos la realidad. Nos ayuda a traducir la forma en que vemos, algo que tal vez antes no hubiéramos podido crear visualmente.

Y finalmente: ¿hacia dónde va Lera Bo?

Hace poco fundé un estudio con mi socio, para enfocarnos en la dirección creativa y la IA. Mi trabajo personal tiene un lenguaje visual muy específico, mientras que con el estudio quiero explorar diferentes estilos y trabajar en proyectos más comerciales, por lo que desarrollar el estudio es una de las cosas que más me entusiasma en este momento. Este otoño también voy a empezar como directora creativa de una marca emergente que está a punto de lanzarse. Además, tengo algunas exposiciones programadas. Iré compartiendo todo a medida que se vaya desarrollando en mi página y en mis historias.

Platicar con Lera ha sido una bocanada de aire fresco en esta nueva corriente artística. Su trabajo y ella misma han demostrado que no por tener acceso a una herramienta de creación todo se convierte en arte automáticamente, sino que se debe generar contenido con intención y sustancia, es decir el lenguaje del artista.

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