Del 12 de noviembre de 2026 al 28 de febrero de 2027, Prada Rong Zhai presenta Chuanqi: Spacetime Dialogues at Rong Zhai, una exposición curada por Wu Hung que reúne a cuatro artistas contemporáneos chinos…

En Shanghái, Prada Rong Zhai se prepara para convertirse en el escenario de una exposición que propone precisamente eso: recorrer el arte como quien entra en una narración donde cada habitación guarda una posibilidad.

Chuanqi: Spacetime Dialogues at Rong Zhai abrirá al público el 12 de noviembre de 2026 y permanecerá hasta el 28 de febrero de 2027. Curada por Wu Hung, historiador, crítico de arte y curador, la muestra reúne obras de Geng Xue, Peng Wei, Song Dong y Xiaoze Xie, cuatro artistas cuyas prácticas dialogan con la memoria, la imaginación y las distintas formas de narrar una historia.

El punto de partida es la propia residencia. Construida en 1918, restaurada por Prada y abierta al público en 2017, Prada Rong Zhai no funciona como un contenedor neutral para las obras. Sus interiores, detalles arquitectónicos y elementos decorativos restaurados forman parte de la experiencia. Lo que alguna vez fueron habitaciones destinadas a la vida privada, el trabajo y la convivencia se transforma en un recorrido en el que arte y arquitectura se encuentran sin perder sus propias capas de significado.

Prada Rong Zhai, Shanghai
Photo: Alessandro Wang
Courtesy Prad

El arte como relato que atraviesa el tiempo

El término chuanqi alude a un género de relatos breves de ficción que se difundió durante las dinastías Tang y Song, entre los siglos VII y XIII, poblado de acontecimientos extraordinarios y fantásticos. Con el tiempo, la palabra amplió su significado para abarcar también el teatro y la ópera, incluidos dramas musicales de larga duración. Su esencia, sin embargo, permanece: contar historias que desbordan lo cotidiano.

La exposición recupera esa tradición y la lleva al presente. Distribuidas en los dos pisos de la residencia, las obras construyen narraciones independientes que transitan entre recuerdos personales e historia, entre lo visible y lo imaginado. Cada artista ocupa un espacio de la casa, de modo que el visitante descubre la muestra progresivamente, habitación por habitación.

Cuatro artistas, cuatro maneras de mirar

En el salón de baile, Song Dong presenta una instalación interactiva concebida específicamente para el lugar. Un espejo dispuesto sobre el suelo refleja el techo y transforma su arquitectura en una especie de caleidoscopio monumental. A su alrededor, objetos cotidianos y muebles intervenidos con paneles dorados y otros materiales se desplazan entre lo familiar y lo fantástico. La pieza prolonga su investigación sobre la memoria, la transitoriedad y la fragilidad de las empresas humanas.

En la North Chamber, Geng Xue presenta una videoinstalación que conecta su interés por la cerámica, la escultura y el lenguaje audiovisual. Inspirada en la literatura clásica china, su práctica explora la percepción y los límites entre las realidades subjetivas y objetivas. En esta habitación, con vistas al jardín y una carpintería de madera finamente tallada, la dimensión espiritual de la experiencia humana encuentra un espacio para desplegarse.

Peng Wei ocupa la sala de billar y la sala de fumadores con más de treinta obras centradas en la figura femenina. Su recorrido articula tres temporalidades: la China antigua, el periodo republicano y el presente. Animación, pintura, instalación y obras digitales construyen una narración que comienza con The Story of the Corridor (2026), continúa con Moon of the Floating World (2026), inspirada en la escritora Eileen Chang, y culmina con autorretratos y objetos personales que presentan el mundo de una mujer contemporánea.

Por su parte, Xiaoze Xie presenta Amber of History: Reimagining the Library Cave at Dunhuang (2017–), una instalación multimedia situada en la antigua habitación de la señora Yung, propietaria original de la residencia. La obra parte de la historia de la cueva biblioteca de Dunhuang, un espacio que llegó a custodiar más de 50,000 manuscritos y objetos antes de ser redescubierto en 1900, tras permanecer sellado durante siglos.

Para abordar esa historia de conocimiento, dispersión y pérdida, Xie crea nueve esculturas de resina semitransparente impresas en 3D, dispuestas según la geometría de un mandala, junto con dibujos a tinta y una proyección multimedia.

Una casa que también cuenta historias

La particularidad de Chuanqi está en la relación entre las obras y el lugar que las recibe. En lugar de separar el arte de su entorno, la exposición aprovecha la intimidad de una residencia histórica para generar una experiencia distinta a la de una sala convencional. Las habitaciones no solo contienen piezas: sugieren otras vidas, otros usos y otras formas de habitar el tiempo.

Para RREVISTA, ese diálogo entre arquitectura, arte y memoria es parte de lo que vuelve relevante a la muestra. La casa restaurada no queda reducida a un escenario elegante ni las obras a objetos aislados; ambas se transforman mutuamente y abren nuevas lecturas sobre lo que permanece, lo que cambia y lo que imaginamos a partir de aquello que encontramos.

En Shanghái, Prada Rong Zhai invita así a recorrer una historia que no avanza en línea recta. Se descubre a través de reflejos, imágenes, objetos y espacios que conectan distintas épocas y sensibilidades. Como todo buen relato, la exposición no entrega una única interpretación: propone entrar, observar y construir la propia.

Dónde: Prada Rong Zhai, Shanghái, China

Cuándo: del 12 de noviembre de 2026 al 28 de febrero de 2027

Curaduría: Wu Hung

Artistas: Geng Xue, Peng Wei, Song Dong y Xiaoze Xie

Todas las fotos son cortesía de PRADA

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